12/09/2012

Manuel Lamela insta a las farmacias a ser más eficientes y aprovechar las oportunidades del SNS

Esta fue una de las conclusiones que el Presidente de la Fundación LAFER y director del encuentro “Cartera de servicios en las oficinas” celebrado en la UIMP. “El autocuidado es un elemento clave para la sostenibilidad del sistema y puede producir ahorros importantes en la gestión sanitaria”, según manifestó Lamela

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Madrid, 12 de Septiembre del 2012.-El Presidente de la Fundación LAFER, Manuel Lamela se encargó de clausurar el encuentro “Cartera de Servicios en las Oficinas de Farmacias” celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP) y patrocinado por el Instituto de Formación Cofares y la Fundación anefp. Durante el encuentro, celebrado los días 4 y 5 de septiembre, participaron destacados representante del sector sanitario que debatieron y abordaron cuestiones relacionadas con la situación actual de la farmacia. Entre las conclusiones finales cabe destacar las siguientes:

1- ) Los importantes cambios que se están produciendo en el Sistema Sanitario Español y los que se van a producir, deben de ser aprovechados como una oportunidad por la farmacia española para mejorar sus ratios de eficiencia y mejorar e incrementar su oferta de servicios de manera acorde con la demanda social.

Estamos ante un cambio de época y no ante una época de cambios y esto hay que asumirlo para aceptar con realismo las nuevas propuestas y decisiones, tan urgentes como imprescindibles.

2- ) La farmacia debe de ser cada día más eficiente y aprovechar las oportunidades que le brinde en cada momento el Sistema Nacional de Salud.

Al concepto de farmacia tradicional hay que sumarle los nuevos servicios que la sociedad demanda, aunque la implementación de estos servicios no este exenta de problemas y exijan la asunción de nuevas responsabilidades por el profesional farmacéutico.

3- ) Se han producido cambios importantes en toda la UE y hoy es fundamental transformar las “amenazas” que puede haber sobre las farmacias y los farmacéuticos en “oportunidades” de futuro, y en garantía de sostenibilidad del establecimiento farmacéutico.

4- ) En el ámbito de la UE existen diferentes modelos y referentes que hemos visto pero debemos de ser conscientes de que es necesario desarrollar nuestro propio modelo, basado en la cualificación profesional del Farmacéutico y en la realidad social, asistencial y económica del Sistema Nacional de Salud.

5- ) El desarrollo de estos objetivos requiere de una clarificación normativa y una cobertura legal suficiente que de Seguridad Jurídica a los Profesionales y Pacientes. Esto significa al menos:

a) Contar con una cobertura legal adecuada.

b) Evitar conflictos con otras profesiones mediante protocolos y consensos profesionales.

c) Necesidad de una revisión normativa que potencie y defina la oficina de farmacia del Siglo XXI.

d) Homogeneización de la Normativa Autonómica en la asistencia farmacéutica (“farmacia asistencial”): no puede haber 17 modelos de farmacia diferentes en España.

6- ) Es preciso desarrollar un mecanismo de retribución de la cartera de servicios, bajo los siguientes parámetros:
a) Retribución de la cartera con criterios realistas de coste del servicio.

b) Reconocimiento de que en el 2011-2012 se ha producido un deterioro de todos los márgenes económicos en la Oficina de farmacia.

c) Hoy el margen farmacéutico no es suficiente para retribuir una oferta de servicios personalizados, unidos o no, a la dispensación del medicamento.

d) Si bien no hay cultura ciudadana para el pago directo de la prestación farmacéutica de la nueva cartera de servicios por el ciudadano-paciente, hoy tiene todo el sentido el arbitrar un sistema de retribución a cargo del paciente de implantación progresiva.

e) La farmacia tiene que dar un paso adelante, redefiniendo un concepto actual de farmacia.

f) Los ahorros que esta cartera de servicios produzca en el SNS deben de revertir en beneficio del Sistema y de la sostenibilidad económica de la Oficina de Farmacia.

7-) La titulación y cualificación profesional del Farmacéutico le permite desarrollar hoy, de manera autónoma, y sin necesidad de normativa jurídica complementaria o adicional, una nueva cartera de servicios a ofertar al ciudadano, sin perjuicio de que se entienda que seria deseable un proceso de implementación diseñado y consensuado tanto con Administraciones Publicas como con otras profesiones Sanitarias.

8-) Tenemos una prestación sanitaria en España acorde con las exigencias sociales del siglo XXI pero debemos de adaptar y modernizar la prestación farmacéutica como parte de la prestación sanitaria.

a) La prestación sanitaria española no es financiable en su actual configuración y estructura con cargo exclusivo a recursos públicos, por lo que debemos de apostar por una reforma estructural del sistema que le haga sostenible en el medio/largo plazo.

b) Se necesita un marco estable y predecible que permita la planificación económica de la farmacia española reconociendo expresamente su carácter inequívoco de establecimiento mercantil que requiere de una gestión económica eficiente y sostenible.

c) Históricamente los médicos han dado la espalda a la prescripción del “autocuidado”. En la prestación farmacéutica de autocuidado se requieren protocolos y máxima garantía profesional basada en una formación adecuada y especifica con las correspondientes acreditaciones.

d) Hoy el medico debe de tener libertad para poder prescribir ”todo” lo necesario en relación con un paciente y con una patología concreta. Debe de ser el Sistema Sanitario y su cartera de servicios la que determine que es de todo esto financiable por el sistema público y que debe ser asumido directamente por el paciente. En este sentido se estima que la cartera de servicios de la Oficina de Farmacia debe ser retribuida por el ciudadano de manera directa con carácter general.

e) Es necesario innovar en la gestión del sistema sanitario y también en la gestión de la Oficina de Farmacia, y, especialmente orientar el sistema a la cronicidad, potenciar las políticas preventivas de salud pública y hábitos saludables y corresponsabilizar al paciente en el uso de la prestación sanitaria. Es necesaria una evaluación continua de las nuevas medidas y de sus resultados para corregir de manera inmediata las posibles desviaciones que se produzcan.

f) El autocuidado debe de formar parte de la nueva cultura ciudadana que debe de inculcarse desde la edad más temprana.
El autocuidado es un elemento clave para la sostenibilidad del sistema y puede producir ahorros importantes en la gestión sanitaria. Debe ser una de las políticas activas del SNS y potenciarse los mecanismos de información, educación y comunicación al ciudadano.

9- ) Los nuevos servicios, que se incorporen tendrán beneficios económicos para el Sistema y en la mejora de la calidad de vida y no deben de suponer mayor coste económico para el Sistema Nacional de Salud.

Las oficinas de farmacia pueden y deben ser un “agente activo” para producir ahorros al SNS al margen de la política de financiación de medicamentos, que requiere también de una revisión para garantizar la rentabilidad y sostenibilidad de la oficina de Farmacia.
Hay mucho por hacer y no queda demasiado tiempo para hacerlo. La farmacia tiene por delante el mayor reto que se puede tener que es el de su supervivencia ante un cambio de época.

Estamos ante un reto perfectamente alcanzable y pensamos que es el momento de trabajar de manera conjunta para preservar y potenciar ese gran activo del Sistema Sanitario que es la Farmacia Española, Nuestra Farmacia.

10-) Hay que implantar y desarrollar un autocuidado supervisado por el farmacéutico que fidelice al paciente por su calidad asistencial. Hay que dispensar Salud y no solo medicamentos y desarrollar un modelo de farmacia de Servicio, y, porque no, también solidaria.



Santander, Palacio de la Magdalena
5 de septiembre del 2012