01/12/2011

Incertidumbres y oportunidades para el sector agroalimentario

Tribuna de Manuel Lamela, presidente de la Fundación LAFER en Mundo Empresarial Europeo

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Hace unos días hemos asistido a la presentación de la última reforma de la Política Agrícola Común (PAC) para el horizonte 2014-2020 por parte de la Comisión Europea, y que por primera vez en su historia está destinada a dar respuestas a los 27 Estados Miembros de la UE. Desde su nacimiento hace 50 años, la PAC ha estado en una evolución constante, aunque sin perder de vista su fin principal: el de abastecer de alimentos a Europa. Durante este proceso de reformas la PAC ha pasado de representar el 70% del presupuesto comunitario en los años 70 al 30% durante el periodo actual 2007-2013. En este contexto, cualquier modelo a defender debe pasar por un sistema agroalimentario viable económicamente, que genere empleo y que ayude al equilibrado asentamiento de la población en el medio rural, y que sea por tanto, el resultado del consenso de los Estados Miembros de la UE. Por ello, esta propuesta de reforma va a representar uno de los más importantes retos al que se enfrente España, dado el peso que tiene el sector agroalimentario desde distintos puntos de vista.

Asimismo, cabe mencionar que esta nueva reforma de la PAC que presenta una importante vertiente ‘socio-ambiental’, no hace frente a cuestiones esenciales como la productividad y la competitividad, fundamentales en un entorno globalizado y cambiante como el actual. En este entorno de cambios, de volatilidad de precios y cada vez de mayor competencia, esta propuesta no ha hecho más que fomentar una fuerte contestación desde las diferentes organizaciones agrarias por las incertidumbres que se pueden generar en el sector agrario español.

A este respecto conviene recordar el significativo peso que el sector agroalimentario, en su conjunto incluyendo, tanto al sector productor como la propia industria agroalimentaria, tienen para la economía española. Por citar un apartadotan relevante como es el del comercio exterior, el sector agroalimentario ha crecido con rapidez durante los últimos años, alcanzando un valor de las exportaciones incluso mayor al registrado antes de la crisis: 29.300 millones de euros en marzo de 2011 frente a los 27.250 millones de euros de octubre de 2008, según datos del MARM. Gracias a estos resultados, el saldo exterior de la industria agroalimentaria ha mejorado en 2010 respecto a 2009 casi un 74%, pasando de 714 millones de euros a 1.240 millones de euros.

SECTOR ESTRATÉGICO
El sector agrario debe seguir siendo considerado como un sector estratégico, imprescindible también para una adecuada gestión y ordenación del territorio, la conservación del paisaje, el cuidado del medioambiente y, además, es un sector que asume la responsabilidad de la producción de alimentos de calidad que deben ser la base de la alimentación de nuestra sociedad. Por otra parte, la baja proporción de mujeres y jóvenes al frente de explotaciones agrarias supone una grave amenaza para la viabilidad de las mismas, ya que son colectivos que se caracterizan por su carácter emprendedor, y su participación activa en este sector, lleva aparejado el empleo de herramientas muy importantes para promover el desarrollo del mismo, como es el caso de la innovación en el proceso de producción, la diversificación o el empleo de la tecnología, entre otros.

Por lo tanto, el sector agroalimentario en España tiene ante sí significativos retos y oportunidades a las que deberá hacer frente a lo largo de los próximo años, pero que si sabe aprovecharlos le permitirán potenciar y mantener en la senda del crecimiento uno de los pilares de la economía española, gracias a su apuesta por la internacionalización, el apoyo a la innovación y el esfuerzo en la concentración empresarial.

FUENTE: Mundo Empresarial Europeo