25/05/2010

Estudio Colegio Oficial Farmacéuticos de Madrid

Manuel Lamela insta a adoptar medidas urgentes para evitar el cierre progresivo de farmacias

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El Presidente de la Fundación LAFER ha presentado las conclusiones de un estudio promovido por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid

- Las últimas decisiones regulatorias de control del gasto farmacéutico podrían tener graves efectos en el sector

- Se hace preciso revisar el sistema de márgenes, apostar por la prescripción de medicamentos genéricos y desarrollar la carrera profesional

- Las farmacias son un eslabón fundamental del sistema sanitario, de ahí la importancia de adoptar soluciones consensuadas con todos los agentes implicados

25 de mayo de 2010.- El presidente de la Fundación LAFER, Manuel Lamela, presentó ayer las conclusiones del estudio “Futuro de la Oficina de Farmacia (2010-2014)”, que ha sido realizado por iniciativa del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid y la Asociación de Empresarios de Farmacia de Madrid, y ha contado con la colaboración de Laboratorios Esteve. De acuerdo con el contenido de dicho estudio, Lamela constató la grave situación que atraviesa el sector en la actualidad y la necesidad de plantear soluciones urgentes dirigidas a garantizar su sostenibilidad futura y evitar el cierre progresivo de oficinas de farmacia.

El exhaustivo análisis realizado “marca un punto de partida para aportar soluciones que propicien una mejora de la viabilidad futura de la actividad de las oficinas de farmacia, máxime si tenemos en cuenta el grave momento de crisis económica actual, con el fin adoptar medidas que contribuyan a estabilizar el margen de las farmacias e impedir su progresiva degradación”, según subrayó Lamela.

Los objetivos de este estudio se centran en profundizar los factores que han influido en la pérdida de margen producida desde la publicación del Real Decreto Ley 5/2000 de medidas urgentes de contención del gasto farmacéutico y se ha analizado, a su vez,  la evolución económica prevista en los próximos cinco años. Todo ello sin contemplar los efectos que podría tener el nuevo Real Decreto Ley 8/2010, sobre medidas extraordinarias para la reducción del déficit público, publicado ayer en el BOE, y que también contiene medidas de recorte de gran impacto de gasto farmacéutico.

A este respecto, el presidente de la Fundación LAFER destacó que las “últimas decisiones tomadas por el Gobierno suponen fuertes medidas de contención del gasto farmacéutico, pero también será preciso evaluar sus efectos en el sector”.

A resultas del informe, Lamela señaló que las soluciones para garantizar la sostenibilidad futura de las farmacias pasan por una modificación sustancial de los criterios de actualización del Real Decreto 823/2008 (por el que se establecen los márgenes, deducciones y descuentos correspondientes a la distribución y dispensación de medicamentos), así como apostar por dar un impulso a la prescripción, dispensación y utilización de medicamentos genéricos, junto con el desarrollo de la carrera profesional del farmacéutico.

Más del 20% de descenso de los márgenes

De no reformarse los criterios del Real Decreto 823/2008, el margen bruto de las farmacias mantendría una curva decreciente hasta descender un 21,7% en 2014. Respecto al margen neto, el estudio concluye que el descenso llegaría en el año 2014 al 7,7%, lo que supone 1,7 puntos menos que en 2008.

En el caso de las deducciones, de acuerdo con las estimaciones realizadas, alcanzarían con la normativa actual la cifra de 949,6 millones de euros en el año 2014, lo que supone 400 millones más que en 2008. Todo ello sin tener en cuenta aún los efectos que puede acarrear en el sector la entrada en vigor del nuevo Real Decreto Ley 8/2010.

Manuel Lamela indicó que a la vista de la situación expuesta, la mayor parte de las farmacias con un margen neto del 7,7% antes de impuestos “se encontrarían en una situación crítica en 2014 y, si no se estabiliza a partir de ahora la pérdida de margen, estaremos ante una crisis sin parangón en este sector y nos enfrentaremos a un cierre efectivo de farmacias y, muy probablemente, serán aquellas farmacias que se encuentren en zonas estratégicas y  que cumplen una importante función social”.

Por todo ello, el informe presentado ayer propone mantener, al menos, el margen existente en el año 2008, porque de otra manera la sostenibilidad de las oficinas de farmacia y, en definitiva, del propio sistema sanitario, no estaría garantizada.

Mantener el equilibrio económico de las oficinas de farmacia cobra especial importancia al considerar que España es el segundo país, tras Italia, con mayor número de farmacias, lo que da idea de la importancia y el peso que esta actividad tiene en la economía global española.

Una actividad que, tradicionalmente, ha apostado por la profesionalización y calidad del servicio prestado, intentando mantener el empleo, pese a la reducción de beneficios, y que ha realizado importantes esfuerzos inversores en bienes materiales, mayor que en otros países europeos. Sin embargo, a la vista del marco normativo actual, si no se adoptan soluciones, la proyección a 2015 podría suponer la pérdida de más de 5.000 puestos de trabajo.

Oportunidad de adoptar soluciones

El informe “Futuro de la Oficina de la Farmacia” pone de manifiesto que la evolución y la proyección de la rentabilidad de la oficina de farmacia se encuentra seriamente afectada por las disposiciones legales vigentes, de ahí que, según insistió Lamela, sea preciso “aportar soluciones económicas y de desarrollo profesional que, de existir voluntad política por parte de la Administración General de Estado, y conocida la voluntad común de los profesionales del sector de instrumentar medidas de mejora, deben surgir fruto de un diálogo fluido entre todas las partes implicadas”.

Mantener la viabilidad económica del sector de la oficina de farmacia no solamente tendrá repercusiones en la atención sanitaria que se presta a los ciudadanos, sino también en la generación y mantenimiento del empleo y en la formación continua de los profesionales.

En definitiva, concluyó Lamela, “de acuerdo con las conclusiones de este riguroso estudio y de la opinión manifestada por el Colegio de Farmacéuticos de Madrid, se abre ahora un horizonte en el que el Gobierno de la Nación debe abanderar sin dilación el reto de adoptar medidas firmes, coherentes y tendentes a garantizar el sostenimiento económico y financiero de las oficinas de farmacia”.